jueves, 31 de mayo de 2012

Primeras impresiones


Beja es una ciudad de unos 30.000 habitantes. Pequeña, tranquila, demasiado tranquila diría yo, pero muy coqueta. Tiene un aire decadente que le da un toque especial, algo fantasmagórico, con cierto aire melancólico, sacado de una película victoriana, de esas que tanto me gustan a mí.
Desde el primer momento, tengo que decir, que me gustó...tiene algo que atrapa´, así, de pronto, tu atención. Iba con mis padres recorriendo las calles...descubriendo nuevos detalles que me hacían sentirme como en casa. Sí...los detalles...algo en lo que siempre me fijo...esos pequeños detalles que pasan desapercibidos, pero que están ahí, dispuestos a ser encontrados. Y cuando los descubres...foto...jajajajajaja. Me gusta fotografiar, pequeñas cosas...Detalles de casas, ventanas, puertas, desconchones de las paredes, pomos, llamadores, farolas, tejados...en fin...esas perturbaciones mentales que de vez en cuando se me pasan por la cabeza y que hacen que disfrute a cada paso.

Beja es singular...Sí...hasta en las señales de tráfico...y para vista un peine jajajajaja. ES...otro mundo...es como si, de repente, el tiempo se hubiera detenido...Todo es taaaaaaaaan tranquilo...Es todo tan pausado y lento...No digo que no me venga bien un poco de descanso y tranquilidad...pero tanta....

Decadencia...Romanticismo...con un toque de misterio, hacen de Beja una coqueta cuidad provinciana. Y tanto...Mi amigo Luis podrá decir si me equivoco o no. Cada rincón es una nueva sorpresa...y me lo tomo así porque si no...con todo lo que hay que hacer en esta ciudad...jajajajajaja Y decía yo que Ávila era aburrida...pero en la lusitania profunda se llevan la palma...y yo tan contento.

Me encuentro bien...Estoy tranquilo...descansado...la centrifugadora ha parado de trabajar...y agradezco esta oportunidad que la vida me brinda para conocer nuevos lugares, nuevas gentes, nuevos parajes...Para descubrir esos caminos misteriosos de la vida sin el agobio del mañana, sin el estres de lo inmediato, sin la paranoia de lo impredecible y fugaz, de lo efímero... Un parón en toda regla, y creo que en el mejor sitio...porque lo necesitaba. No sé...vuelvo a sentir esa paz interior que creía perdida, esa calma que siempre ha estado presente en cada instante y momento por pequeño que fuera...

Y si estoy aquí...por algo será...Porque las ventanas tambien nos pueden dar sorpresas...Siempre creemos que las puertas son más solemnes, mejores...pero no tiene por qué ser así. Las vistas son diferentes, airean la casa, la morada, la alcoba, la cocina, el taller...ventilan y hacen que pase el sol a traves de sus cristales... Y si miras, y sabes mirar un poco más allá, las sombras le confieren un aire misterioso que me cautiva...

Y ahí está...solemne...impertérrita...pasiva...no dice nada, pero está ahí...no habla, no contesta...observa desde la altura...Cuántas personas la habrán mirado, cuántas le habrán dirigido una oración...cuántas miradas perdidas o encontradas...indiferencia, respeto, veneración...nunca un símbolo fue tantas veces llevado y traído...Aunque ya tenemos bastante con nuestra propia cruz...pero puede resultar interesante la combinación con una farola...y ahora que lo pienso y la veo de nuevo...hasta curiosa...que cada cual saque sus conclusiones...yo, todavía no lo he hecho, salvo captar el momento que me gustó.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Dos semanas ya...

Son casi las 00:00...estoy sentado en la mesa del salón, de esta casinha alentejana, en la pequeña y tranquila Beja...de esta traquilísima ciudad de la lusitania profunda. Dos semanas ya...y parece que fué ayer cuando llegué algo asustado por el cambio. Pero el tiempo pasa, sin detenerse...Como un rio que va fluyendo tranquilamente por el fondo del valle, sin pararse, sin detenerse, mientras va recorriendo el cauce que le ha sido marcado...Corre alegre, cantarín...disfrutando de cada etapa, de cada momento, de cada paraje...Corre, porque no puede hacer otra cosa que ir hacia delante...Y asi me veo yo...caminando hacia delante...Empezando de nuevo...Escribiendo un nuevo capítulo en mi libro de hojas en blanco...Un nuevo capítulo de mi vida...Uno más...Uno de tantos, y quien sabe si especial...
Hace unos meses, sentado en el sofá de mi casa de Madrid, comiéndome la cabeza buscando soluciones y respuestas a mi vida, me preguntaba si en algún momento el túnel tendría un punto de luz al fondo...Si la tormenta amainaría  alguna vez...Cuando no sabes para dónde tirar, cuando te sientes perdido...cuando estás a punto de rendirte y tirar la toalla, es difícil, muy difícil, salir de ti y mirar las circunstancias desde otra perspectiva. Y piensas, y vuelves a pensar, y le das vueltas a lo mismo...y la bola de nieve se va haciendo cada vez más grande...
Y surgió la oportunidad de venir a Portugal. Cuando ya estaba dispuesto a desmontar el chiringuito y volver a Cuenca, cuando ya casi me había rendido cansado de esperar una respuesta o una llamada que nunca llegaba. Y me decidí...como las otras veces en las que he salido fuera...Roma, Toronto...casi sin pensar, porque si pienso, no lo hago... Tras un intercambio de mensajes confirmando que venía, hice la maleta, y me vine con mis padres a Beja. Y comenzó la aventura. Y tuve la fortuna de poder compartir el inicio con quienes más quiero...mis padres. Ellos me animaron a venir...no es el trabajo de mi vida, pero bueno, es una ocasión para airear la cabeza, y quién sabe...La vida está llena de sorpresas...y nunca se sabe lo que puede regalarte. Tan sólo es cuestión de dejarle hacer, de abandonarse, de confiar, de estar abierto...De no perder la capacidad de asombrarse y sorprenderse...Y entonces siempre, ocurre el milagro. Por algo estoy aquí...pero de momento no me lo pregunto, ya no. Me he pasado la vida intentando comprender...buscando respuestas a lo que no tiene respuesta...esperando una contestación y obteniendo un silencio inmenso que descoloca. Es tiempo de volar, de dejarse llevar por el viento, de lanzarse al vacio y disfrutar...Y en ello estoy...Y ahí me encuentro...Sentado en el salón de mi casinha de Beja, compartiendo con quien quiera leer estas lineas de mi diario una nueva etapa del camino...Y yo,  estaré encantado de poder compartirlo contigo...Quien quiera que seas...Amigo, compañero, caminante...Porque para eso se vive...para compartir...Porque en eso consiste la vida...en un intercambio de experiencias y vivencias que nos ayudan a carecer...
Y acabo esta entrada, la primera, como empecé un poco más arriba...Son casi las 00:00...estoy sentado en la mesa del salón, de esta casinha alentejana, en la pequeña y tranquila Beja...de esta traquilísima ciudad de la lusitania profunda.